Musicoterapia para mayores con sed de recordar

Por tercer año consecutivo la Hermandad de la Sed, del sevillano barrio de Nervión, ha puesto en marcha una nueva edición del taller de musicoterapia especialmente dirigido a personas de la tercera edad. Pensado para mayores de 60 años, sean o no hermanos, está indicado especialmente para quienes padecen dolencias como Parkinson, Alzheimer o demencia senil.

En el taller se realizan actividades como cantar, hacer ritmo, moverse con música o tocar instrumentos. Así, a través de la música se trabajan aspectos como la memoria, el lenguaje y la atención, se refuerzan capacidades físicas como la coordinación, el control muscular, la psicomotricidad, la motricidad fina y la relajación, y se atiende aspectos emocionales y sociales de los participantes (estados de ánimo, autoestima, motivación, comunicación, integración y sociabilización).

Lilia Kiryukhina, su impulsora, nos cuenta que llegó a la Hermandad hace cuatro años y se enamoró de la imagen de Santa María de Consolación, Madre la Iglesia, o “la Virgen de los ojos azules”, como ella misma se refiere. Como por su nombre habrán podido adivinar, Lilia no es española, pues nació en Vorkuta, Rusia, pero ello no ha sido impedimento para que hoy día, siendo ya hermana de la Cofradía, dirija no sólo este taller de musicoterapia sino también el Coro de la Hermandad.

A través del taller, la propia Lilia ha podido comprobar como sus participantes han ido superando problemas de movilidad y mejorando capacidades cognitivas y de motricidad a través de actividades relacionadas con la música que mejoran su estimulación, coordinación, atención, etc… Para ella, lo más satisfactorio de este trabajo totalmente voluntario y que realiza “por y para nuestros titulares” son las muestras de cariño de sus alumnas y los comentarios que cada lunes, día en que se celebra, escucha, del tipo “menos mal que ya es lunes”, “el taller es parte de nuestras vidas” o “gracias a esto salgo de casa”, entre otros muchos.

Es el caso de Carmen, que enviudó recientemente, y desde entonces ha encontrado refugio en este taller para abandonar la monotonía y la soledad. “He recuperado las ganas de reír, y a todas mis amigas les recomiendo que acudan al taller de Musicoterapia, de la Hermandad de la Sed” cuenta emocionada cuando nos relata su experiencia. O el de María, que a sus 85 años espera con ilusión la llegada de cada lunes para estar con sus compañeras. Refiere que la movilidad de sus brazos era muy limitada, estaba muy mermada, habiendo recuperado en estos tres años mucha agilidad. Así, María destaca que en el taller, aparte de divertirse con la música, las canciones los bailes y movimientos, también le sirve para recordar y comentar las anécdotas de toda una vida y estar con una sonrisa constante.

Dice una afamada canción, el popular “Baile de los pajaritos” que “para un pajarito ser / este baile has de bailar / y a todo el mundo alegrar”. Ese es el propósito de este taller: que a través de la música no sólo conseguir que sus mayores bailen sino sobre todo que en muchas ocasiones vuelvan a sonreír y encuentren una motivación más en sus vidas. Quizás por eso ya es tradición que todas las sesiones terminen como este artículo: con el “Baile de los pajaritos”.

 

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