¿Qué celebramos en la festividad de la Anunciación de María?

Para explicar la festividad debemos tener en cuenta el concepto de Anunciación, que deriva de la misma raíz que la palabra “anunciar”. El Arcángel Gabriel anuncia el nacimiento de Cristo con antelación. “Anunciación” es simplemente una manera antigua de decir “el anuncio”.

Aunque este término suele aplicarse al nacimiento de Cristo, se puede utilizar también en otros casos. Por ejemplo, en su libro “La infancia de Jesús”, Benedicto XVI escribe frases como “La anunciación del nacimiento de Juan” y “La anunciación a María” porque el nacimiento de Juan Bautista también se anunció con antelación.

Pero hoy, no sólo  celebramos el anuncio si no el SI que cambio la historia, que cada año celebramos como  la Solemnidad de la Anunciación y vemos la imagen de la Virgen María como un ejemplo de valentía y humildad, aceptando la voluntad de Dios, concibiendo desde aquel momento a Jesús y convirtiéndose en protectora del Niño que un día nacería y salvaría con amor al mundo.

Según la Sagrada Escritura, el evangelio de San Lucas nos narra este pasaje precioso punto de partida de la obra salvadora de Dios: ‘El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible’. María contestó: ‘Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra’. Y la dejó el ángel”  (Lc. 1, 35 – 38).

La Solemnidad de la Anunciación se celebra nueve meses antes de la Navidad.

En el Evangelio de hoy (Lc. 1, 26-38) se aprecia el diálogo del mensajero de Dios con la Virgen. No fue una imposición sino una propuesta a la que María pudo haber dicho no. Pero la “bendita entre las mujeres” aceptó y se produjo el milagro de Encarnación del Hijo de Dios.

Fuente: Aciprensa