¿Quién es el Espíritu Santo y cuáles son sus señales ?

En la fiesta de Pentecostés la Iglesia celebra la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles. ¿Quién es el Espíritu Santo? .

El Espíritu Santo es una de las tres personas de la Santísima Trinidad. Es Dios con el Padre y el Hijo y con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, como señala desde antiguo el Símbolo Niceno-Constantinopolitano. Consubstancial con el Padre y el Hijo, es inseparable de ellos, tanto en la vida íntima de la Trinidad como en su don de amor para el mundo. Pero al adorar a la Santísima Trinidad vivificante, consubstancial e indivisible, la fe de la Iglesia profesa también la distinción de las Personas. Cuando el Padre envía su Verbo, envía también su Aliento: misión conjunta en la que el Hijo y el Espíritu Santo son distintos pero inseparables. Sin ninguna duda, Cristo es quien se manifiesta, Imagen visible de Dios invisible, pero es el Espíritu Santo quien lo revela. Catecismo de la Iglesia Católica 687-689

El término “Espíritu” traduce el término hebreo Ruah, que en su primera acepción significa soplo, aire, viento. Por otra parte, Espíritu y Santo son atributos divinos comunes a las Tres Personas divinas. Pero,uniendo ambos términos, la Escritura, la liturgia y el lenguaje teológico designan la persona inefable del Espíritu Santo, sin equívoco posible con los demás empleos de los términos.

¿Qué símbolos del Espíritu Santo hay en la Sagrada Escritura?

El agua del Bautismo significa la acción del Espíritu Santo en el alma. El fuego porque en forma de lenguas “como de fuego” se posó el Espíritu Santo sobre los discípulos la mañana de Pentecostés y los llenó de El. La tradición espiritual conserva este simbolismo del fuego como uno de los más expresivos de la acción del Espíritu Santo. La Paloma porque cuando Cristo sale del agua de su bautismo, el Espíritu Santo, en forma de paloma, baja y se posa sobre Él. Es la imagen más utilizada en el arte para representar a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. Catecismo de la Iglesia Católica 694-701

“Nadie puede decir: ‘¡Jesús es Señor!’ sino por influjo del Espíritu Santo”, dice san Pablo en la Epístola a los Corintios. Y en la Epístola a los Gálatas: “Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama ¡Abbá, Padre!”. El conocimiento de fe no es posible sino en el Espíritu Santo. Para entrar en contacto con Cristo, es necesario primeramente haber sido atraído por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo, con la Trinidad Beatísima viene a inhabitar en el alma por el sacramento del Baustimo. El Espíritu Santo con su gracia es el “primero” que nos despierta en la fe y nos inicia en la vida nueva que supone conocer al único Dios verdadero, y a su enviado, Jesucristo. Catecismo de la Iglesia Católica 737-742

Fuente: https://opusdei.org/