Jueves de la 19ª semana del Tiempo Ordinario (B)

Lectura del santo Evangelio según Mateo (18, 21 — 19, 1)

Acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».

Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

Comentario

Hasta setenta veces siete

Siete es el número de la plenitud y setenta veces siete, combinando el diez y el siete, es tanto como pronunciar un número que tiende al infinito. Es decir, Jesús está marcándole a Pedro una cantidad inconcebible para nuestra mente, algo que se escapa de nuestra razón. Setenta veces siete equivale a decir siempre, en cualquier circunstancia. Pero la parábola del sirviente sin entrañas que no perdona lo poco cuando él ha experimentado misericordia en lo mucho nos revela otra característica que Jesús impone al perdón. No es sólo una cuestión cuantitativa, sino cualitativa. Porque se trata de otorgar un perdón de corazón, no con los labios, no forzado ni exigido, sino abriendo de par en par las compuertas del corazón compasivo. Ahí es donde se acrisola el perdón verdadero, el que salva la ofensa del hermano con un corazón circuncidado que pone por delante del pecado a la persona.

Post relacionados