Santa Lucía (C)

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,11-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.
Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan. Los Profetas y la Ley han profetizado hasta que vino Juan; él es Elías, el que tenía que venir, con tal que queráis admitirlo.
El que tenga oídos, que oiga».

Comentario

No ha nacido uno más grande

“Non surrexit inter natos mulierum maior Ioanne Baptista”, que figura en el azulejo que corona la fachada lateral de la iglesia que Sevilla consagró a San Juan, el de la palma, con que iconográficamente se alude a su martirio. No hubo entre los nacidos de mujer uno mayor porque le cupo el honor de bautizar a Cristo. A pesar de que Jesús, Dios y Hombre verdaderos, no necesitaba pasar por ese rito de purificación y conversión, consintió voluntariamente al inicio de su predicación. Juan el Bautista fue el instrumento del que se valió el Espíritu Santo para ungir a Cristo en el Jordán. Pero siendo mayor que cualquier hombre nacido de mujer, Jesús nos dice que incluso el más pequeño en el Reino celestial lo supera. Entonces, si ni el mismo Precursor puede compararse con los que habitan en compañía del Padre celestial, ¿cómo será de magnificente el cielo que nos tiene prometido? «El que tenga oídos, que oiga».

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