TÚ TIENES MUCHO QUE VER. SOMOS OPORTUNIDAD. SOMOS ESPERANZA

“Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza.
Pero quien aborrece a su hermano está y camina en las tinieblas” (1 Jn 2, 10-11).

Pandemia, guerras, crisis migratorias y de refugiados, inflación, crisis energética y desastres naturales… La realidad nos abruma y sobrepasa y, poco a poco, anestesia nuestra esperanza y solidaridad. Cada vez parece más complicado ver y acercarse a los miles de personas en nuestras ciudades, pueblos y barrios que malviven con escasos recursos y que pasan a engrosar las filas de los olvidados, de quienes no tienen acceso a una vida digna en derechos y oportunidades.

Este año, en el Día de la Caridad, Día del Corpus Christi, desde Cáritas Diocesana de Sevilla queremos abrir nuestra mente, nuestro corazón, y reenfocar nuestra mirada para volver a mirar y ver a esos hermanos y hermanas que viven en desventaja y atraviesan momentos de tristeza, de soledad, de pobreza. Por eso, desde el amor cristiano que alienta nuestra misión, lanzamos la campaña “Tú tienes mucho que ver. Somos oportunidad. Somos esperanza”, con la que pretendemos despertar la solidaridad y la compasión que vive en nosotros y transformar nuestro modelo de convivencia para hacerlo más justo y fraterno.

Reconocer al caído

El papa Francisco habla de dos tipos de personas: las que se hacen cargo del dolor y las que pasan de largo; las que se inclinan reconociendo al caído y las que distraen su mirada y aceleran el paso (cf, FT, 69).

¿A quién no vemos cuando miramos para otro lado para no perder el tiempo con problemas ajenos? No vemos que una de cada cuatro personas –unos 11 millones de personas– está en situación de exclusión en España. Ni a aquellas que tienen que elegir entre pagar un lugar para vivir o poder comer todos los días, porque la vivienda ya no es un derecho sino un lujo que cada vez menos gente puede permitirse. Tampoco vemos que una de cada tres personas no tiene ingresos suficientes para vivir dignamente, lo que lleva a cada vez más situaciones de exclusión severa, a un mayor deterioro psicoemocional y a una mayor dificultad para sanar. No queremos mirar a las personas de otros lugares del mundo que llegan huyendo de la violencia y la pobreza y son recibidas por un laberinto que las condena a la irregularidad administrativa, a una vida sin papeles y sin derechos.

Ante el dolor y la injusticia, Jesús nos invita a mirar con los ojos del corazón. Esta es una mirada amorosa, misericordiosa, inclusiva. Y es la mirada que queremos cuidar y alimentar desde Cáritas.

Para ello contamos contigo. Si quieres ver, tienes que dar el paso, porque los cambios están también dentro de ti. Tienes mucho que ver en las oportunidades que otras personas pueden tener. Puedes aportar para dar vida, aliviar la soledad, sanar el alma. Nuestra tarea no consiste solamente en cubrir necesidades de los otros, sino en descubrir posibilidades para abrir caminos de esperanza. Te necesitamos, nos necesitamos. Hagamos posible la esperanza.

Recuerda que nuestra labor es posible gracias a tu colaboración. Dona en nuestra página web caritas-sevilla.org, o por Bizum al 00415. Gracias

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