“No tengan miedo de decir que siguen al Señor”

Laica

Rocío Espino Arque
1997 (Sevilla)
Grado medio en Peluquería y Estética
Responsable del grupo joven de la Parroquia Blanca Paloma y encargada de las redes sociales

Para Rocío “la fe ha estado siempre presente”, pero, quien la ayudó a mantenerla viva fue su tía Ángeles, catequista de la Parroquia Blanca Paloma, de Sevilla. En ese mismo templo, del arciprestazgo Amate – Cerro del Águila, Rocío es responsable de la pastoral juvenil formada por unos 20 jóvenes de 15 a 20 años. También es la encargada de visibilizar la realidad parroquial en las redes sociales (Facebook, Instagram y X) de la parroquia.

Una especial mención hace la joven sevillana de los sacerdotes Francisco José Ortiz y Manuel Sánchez. “Gracias a ellos participé en los Cursillos de Cristiandad y en el Curso para despertar evangelizadores organizado por la Subcomisión de Juventud e Infancia de la Conferencia Episcopal Española conjuntamente con la Delegación Diocesana para la Pastoral con Jóvenes”. “Ellos me han enseñado – añade – que el Señor Jesús siempre está conmigo. Les doy las gracias porque tienen a los jóvenes muy presentes y nos recomiendan encuentros y experiencias de fe para acercarnos a Jesús”.

Sobre el Curso para despertar evangelizadores celebrado en Pilas el fin de semana del 3 al 5 de mayo, Rocío, junto a tres jóvenes más de la Parroquia Blanca Paloma, agradecen a los organizadores los recursos sobre la evangelización que ofrecieron a los participantes durante las dinámicas y charlas impartidas.

“He llegado a casa sorprendida por la cantidad de testimonios de gente joven que hemos podido escuchar, por las herramientas nuevas y por el equipo que tantas ganas le ha puesto y tantas ganas ha conseguido que le pongamos todos”. Destacó como actividad central del curso impartido en clave evangelizadora, la adoración eucarística del sábado por la noche, “fue un momento de intimidad con el Señor muy necesario para mí”.

Presencia de Dios

En el 2012, su hermano Rubén fue diagnóstico de cáncer y ella reconoce en ese revés familiar, “el momento en el que percibí más fuerte la presencia de Dios”. Aunque le dijeron que era prácticamente imposible que su hermano sobreviviera, “mi madre y yo íbamos a las basílicas de la Macarena y del Gran Poder a pedir por su curación y, eso nos llenaba de paz porque sabíamos que el Señor y su Madre estaban con mi hermano en todo momento”. Felizmente, en 2014 “tras un autotrasplante de médula, Rubén se curó totalmente del cáncer con 14 años. ¿Cómo no estar agradecida y al servicio de Dios si me cuidó lo más importante?”.

Apasionante aventura

Rocío ha experimentado durante varios años que “el trabajo con los jóvenes es entretenido y a la vez difícil, porque se plantean dudas. También las características propias del barrio hacen la realidad más complicada”, admite. “Pero a la vez es bonito. Es bonito conocer experiencias de Dios de personas tan jóvenes, es bonito ver cómo se hacen un hueco entre la comunidad parroquial, bonito cuando te preguntan por recursos y formas para alimentarse más aún de Dios. En una palabra, es apasionante”.

Sobre las actividades pastorales de verano, explica que tienen entre manos la recaudación de fondos para participar en la peregrinación a Javier organizada por la Pastoral Juvenil de Sevilla. También han empezado la preparación del campamento de verano.

Rocío no pierde la ocasión de hablar de Cristo. “Animo a los jóvenes que leen estas líneas a acercarse al único lugar donde jamás estarán solos, es decir, compartiendo tiempo con el Señor, en su presencia. No tengan miedo ni vergüenza de decir que siguen al Señor y lo tienen presente en su día a día”.

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