Témporas de Acción de Gracias y de Petición (A)

Lectura del santo evangelio según San Mateo (7, 7-11)

Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!

Comentario

Pedid y se os dará

La Iglesia celebra hoy las Témporas de Acción de Gracias y de Petición, una fiesta ligada a la recolección de las cosechas, al momento en que la tierra ha dado sus frutos con el trabajo del hombre. Y lo que brota este día es la acción de gracias alabando a Dios Padre que ha hecho fructificar la tierra y ha bendecido el esfuerzo colectivo. Está aquí en el Evangelio de Mateo, recordando cómo Dios, como padre amoroso, cuida de sus criaturas. Y está en la primera lectura, del Deuteronomio, que se puede fechar más de 3.000 años atrás, pero cuyas advertencias sobre el éxito material en la vida terrena se mantienen incólumes pese al tiempo transcurrido. Merece la pena detenerse a leer Dt 8, 7-18 para comprender cómo la tentación de creerse dueño de la propia vida, de suponer que todo se debe al esfuerzo personal y que lo que se consigue se debe a nuestro merecimiento y no es don gratuito de Dios. Es el reverso de la fiesta litúrgica de hoy en que se nos invita a poner al Señor en el centro de nuestra vida: “No sea que, cuando comas hasta hartarte, cuando te edifiques casa hermosas y las habites, cuando críen tus reses y ovejas, aumenten tu plata y tu oro, y abundes de todo, te vuelvas engreído y te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud”.  Recuérdalo: es tiempo de acción de gracias.

 

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