¿Quieres que recen por ti?

A los ojos de esta sociedad que todo lo mide con criterios de interés y beneficio, la oración de las monjas de clausura parece que no sirve para nada. Pero sí sirve. La utilidad de ese “trabajo” de mujeres que viven en comunidad es maravillosa porque son capaces de materializar el más grande de los amores en cada oración. Amor por Cristo. Amor por la Iglesia. Amor por ti y por mí. Amor por todos.

A muchos les resulta difícil entender una vida de plegarias y adoración. La clausura no es una cárcel sino que es más libertad por y para Dios. Las monjas son intercesoras ante Dios en favor de los hombres. Están al tanto de lo que pasa en el mundo, y rezan por todo lo que pasa fuera, no solo en la Iglesia, sino en la sociedad en general. No hay problema fuera que ellas no lleven a la oración.

“La oración de las monjas de clausura es como el corazón que bombea la sangre a todas partes del cuerpo”

En este mundo habituado a valorar todo según el número de bienes que produce, nada parece más improductivo que una comunidad de personas dedicadas a la contemplación. Sin embargo no hay acción más valiosa y poderosa que la de “estarse amando al amado” en palabras de San Juan de la CruzDolores Echevarría en Catholic.net usa una metáfora preciosa y reveladora ante la pregunta de para qué sirven las monjas de clausura: “La oración de las monjas de clausura es como el corazón que bombea la sangre a todas partes del cuerpo”.

El padre Eleuterio López, director de Claune, también comenta que si algo es imprescindible en el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia son los miembros que oran y se ofrecen por el resto del Cuerpo. Sin oración, el alma se seca; sin orantes, la Iglesia quedaría irreconocible. «Las monjas –dice el padre Eleuterio– dan a la Iglesia lo más eficaz: la oración y la vida entregada a Dios. Debemos convencernos de que no es sólo la actividad lo que transforma la Iglesia y la Iglesia no puede ser santa sin oración».

El papel indispensable de las monjas de clausura en la Iglesia

El pasado mes de enero,  en el Santuario del Señor de los Milagros de Lima el Papa Francisco tuvo un encuentro con las religiosas de vida contemplativa en el que reivindicó el papel indispensable de la clausura en la Iglesia invitándolas a ser “faros con su vida fiel que indiquen a Aquel que es camino, verdad y vida”. El Papa reivindicó el papel de la clausura comprendida desde una “oración misionera” que nos incluya a todos.

 

¿Quieres que hagamos llegar tu petición a las monjas? ¡Es muy fácil! ¿Quieres saber cómo hacerlo?

1-Rellena el formulario “ENVÍA TU PETICIÓN DE ORACIÓN A UN CONVENTO DE CLAUSURA” que se encuentra en el margen derecho de la sección “Rezamos por ti”.

2- No es necesario que nos expliques el motivo con detalle.

3-Haremos llegar tu ruego al Monasterio de la Visitación de Santa María (Salesas)

4-Las monjas acercarán tu ruego a Dios.

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