El lugar del encuentro, la aventura del amor

“Es difícil pensar la educación sexual en una época en que la sexualidad tiende a banalizarse y a empobrecerse. Solo podría entenderse en el marco de una educación para el amor, para la entrega mutua” . Con estas palabras de la exhortación apostólica Amoris laetitia, el Papa Francisco nos invita  a sacar lo mejor de cada uno de los sujetos de la educación para así poder introducirlos en su realidad, en el mundo  que les rodea.

Desde nuestros diferentes ámbitos de la Archidiócesis tenemos la responsabilidad de educar, es decir, de acompañar a los jóvenes  ya que estos presentan una personalidad aún no formada y no madura, por lo que esta personalidad es maleable, susceptible de manipulación y fácil de convencer por la realidad en la que viven.

Entender una buena educación es ser capaz de mostrar la verdad de su existencia a los jóvenes para que puedan forjar una buena personalidad acorde a su dignidad personal. Esta tarea educativa no es un reto fácil y es por ello que os presentamos un proyecto integral para jóvenes: “El lugar del Encuentro, la Aventura del Amor”. Desde este proyecto se quiere acompañar en este camino que conduce a los jóvenes adolescentes a conocer y valorar la propia sexualidad, así como a educar y guiar a cada corazón. Los sujetos de esta propuesta educativa son jóvenes de 12 a 16 años que se encuentran en una etapa de cambio evolutivo, en la adolescencia, que es el paso de la niñez a la madurez.

“El lugar del encuentro, la aventura del amor”, intenta ofrecer un itinerario de educación al amor que ayude a los jóvenes a descubrir la belleza de la entrega mutua y la búsqueda de la felicidad a través de la entrega del cuerpo y del espíritu.

Sus objetivos son:

  • Hacer descubrir a los participantes paso a paso, todas y cada una de sus dimensiones como persona: su cuerpo, su sexualidad, sus afectos, su libertad, su voluntad y su dimensión moral.
  • Que los jóvenes aprendan a mirarse, se observen, se conozcan y reconozcan y así, al igual que la tienda de campaña se ensambla, ellos sean capataces de ensamblarse en sus distintas dimensiones integradas en una misma unidad: la persona.

¿Por qué un Proyecto integral? El programa les ayudará a orientar su vocación personal: ¿Cómo están hechos? ¿Para qué están hechos? ¿Dónde van? ¿A quién responden? ¿A quién eligen?…

Los temas que se trabajan son diversos y de un hondo calado en la educación del ser humano: Yo persona, Tú la sexualidad y afectividad, mi libertad, el mal uso  ella, una ayuda adecuada, el amor verdadero.

A través de elementos de una tienda de campaña se integra cada unidad:

  1. Yo persona: la tienda;
  2. Tú sexualidad y afectividad: las varillas y los palos;
  3. Pongo en juego mi libertad: las piquetas;
  4. Una ayuda adecuada, la moral: el sobretecho.

En las unidades se van representando los elementos de una tienda de acampada ayudando a los jóvenes a poder ensamblar unos y otros y así montar su propia tienda: su persona. En cada unidad aparecerán una serie de fichas de trabajo, con un objetivo marcado que se pretende conseguir, desarrollándose en cada de ellas  distintas actividades.

En este tipo de proyectos debemos implicarnos, catequistas, monitores, profesores, padres, y desde la Delegación de Familia y Vida de nuestra Archidiócesis os pueden presentar este proyecto para que en cada colegio, parroquia, se pueda llevar a cabo con la ayuda y asesoramiento de miembros de esta Delegación.

El manual del profesor o monitor, el de los jóvenes, las actividades son proporcionadas para su implantación y puesta en marcha.

El proyecto “El lugar del encuentro, la aventura del amor” pretende responder al pensamiento del Papa San Juan Pablo II,  a cada persona se le confía: “la tarea de ser artífice de la propia vida; en cierto, modo, debe hacer de ella una obra de arte, una obra maestra”.

El material del proyecto ha sido elaborado en España por una comisión multidisciplinar (padres de familia, profesores, psicólogos, expertos en temas de familia…) y fue puesto al servicio de la Iglesia  por medio del Pontificio Consejo para la Familia (actual Dicasterio para los laicos, la Familia y la Vida). Siendo presentado en Filadelfia el año 2015, por mons. Mario Iceta (Obispo de Bilbao), dentro del Encuentro Mundial de las Familias. Ha sido traducido a 5 idiomas.

Si quieres información dirígete a la Delegación de Familia y Vida :  

Tel: 954505512, 954505505 (ext. 622)
E-mail: p.familiar@archisevilla.org

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