La familia que tú eliges

La incertidumbre sanitaria se nota también en la cartelera: pocos estrenos y muchas reposiciones. Pero, puestos a elegir, aparte de la ya reseñada “Unplanned destacaría otra película: “La familia que tú eliges”. No es redonda, pero contiene suficientes elementos valiosos como para recomendarla a un público amplio. Y el primero es el delicado y ejemplar tratamiento que hace de uno de los protagonistas, Zak, un joven con síndrome de Down. 

 

Aunque la historia se sitúa en algún lugar de la América profunda actual, visualmente la película es muy clásica, con claras reminiscencias a la literatura de Mark Twain (“Las aventuras de Huckleberry Finn”, “Las aventuras de Tom Sawyer”). Todo comienza cuando Zak (Zack Gottsagen) se escapa de la residencia donde vive porque quiere dedicarse… a la lucha libre. Ciertamente el planteamiento es algo surrealista y exige que el espectador acepte la clave de cuento o fábula que propone la cinta. En su huida, Zak se encontrará con Tyler (Shia LaBeouf), que malvive de la pesca en el río y también está huyendo de unos colegas a los que ha fastidiado. Por detrás irá Eleanor (Dakota Johnson), la cuidadora de Zak en la residencia, con la misión de localizarlo. 

 

A partir de aquí el filme se centra en las relaciones humanas, con los parajes naturales como testigos de las
andanzas de nuestros fugitivos y de su ‘perseguidora’. Amistad, compañerismo, ayuda mutua, compresión del otro…, todas estas virtudes y algunas más recorren la trama, con su punto de humor
, de conflicto y de romanticismo. Es verdad que el tono es un poco ácrata y el relato transmite un cierto gusto por ‘saltarse las reglas’, pero lo hace sin malicia, porque no se trata de algo ideológico sino de una justificada crítica social. La fotografía y el repertorio de canciones aportan mucho a la labor de Tyler Nilson y Michael Schwartz como directores noveles, y el conjunto, sin ser brillante, alcanza el notable 

 

El título español de la película, nada parecido al original, ha querido resaltar esa nostalgia que los protagonistas sienten por la familia: “La única comunidad en la que todo ser humano es amado por sí mismo, por lo que es, y no por lo que tiene” (San Juan Pablo II). Además, a una sociedad como la nuestra le viene muy bien que el cine contribuya a recordarnos algo muy necesario: que la atención de las personas más vulnerables nos hace mejores. 

 

Juan Jesús de Cózar 

 

 

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