Dos años con el Papa Francisco

 

Esta semana se cumplen dos años del inicio del pontificado del Papa Francisco. Su lenguaje sencillo, sus manifestaciones y gestos, verdaderos símbolos de una forma de hacer, han motivado un rápido acercamiento a los fieles y una aproximación destacable a otras confesiones, ateos y agnósticos. Resulta especialmente llamativo como sus opiniones son comentadas por jóvenes no practicantes e incluso no creyentes.

 

Conviene recordar hoy dos de sus mensajes escritos: la Carta Encíclica Lumen Fidei, Sobre la Fe, y la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, La Alegría del Evangelio. En la primera nos llama a recordar el carácter luminoso propio de la fe, "ya que cuando su llama se apaga. todas las otras luces acaban languideciendo". En la segunda, entre numerosos mensajes, nos mueve a "recuperar la frescura original del Evangelio" para nuestra acción diaria en orden a transformar un mundo lleno de desajustes.

 

Mostremos algunas de sus acertadas y oportunas frases en estos dos años:

– El camino es no condenar a nadie para siempre.

– No hay lugar en el ministerio para los que abusan de los menores.

– Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad ¿quién soy yo para juzgarlo?

– Desearía una iglesia pobre y para los pobres.

– Aprecio en la mujer su sabiduría concreta que nace de una experiencia profunda y verdadera, anclada y enraizada en la realidad.

– ¿Lloramos por los que viajan en pateras cruzando el Mediterráneo?

– Donde no hay trabajo no hay dignidad, esta economía mata; no a la cultura que idolatra el dinero.

– No seamos una casta alejada de la realidad de las necesidades de los que nos rodean.

– La sociedad tecnológica genera placer, pero encuentra muy difícil engendrar alegría.

– Deseo que la Iglesia crezca por atracción.

– Acabemos con la cultura del descarte y la globalización de la indiferencia, y acerquémonos a las periferias.

 

Recemos por las intenciones del Papa Francisco, celebremos juntos estos dos años de pontificado y esperemos su próxima Encíclica "La Ecología del Mundo".