VIRGEN DE LA QUINTA ANGUSTIA

La denominación popular de “Quinta Angustia” a la hermandad del Jueves Santo nos hace olvidar, en ocasiones, que es una referencia mariana.

Y las “angustias” de la Virgen María equivalen a sus Siete Dolores, por lo que la Quinta Angustia, es el quinto dolor que sufre María, como narra San Juan:

Junto a la Cruz de Jesús, permanecía de pie su Madre” (Jn 19, 25)

Esa expresión latina de Stabat Mater – “estaba la madre” – se convirtió en toda una iconografía del arte cristiano. Si bien la Quinta Angustia se representa con María a los pies de la Cruz, también se identifica con la iconografía de la Piedad: Jesús muerto en el regazo de la Madre. Que sería el sexto dolor.

La Virgen de la Quinta Angustia es una bellísima talla de Rodríguez Caso de 1934 a cuyos ojos verdes no asoma una lágrima, como tampoco ocurre en la Virgen de la Aurora de la Hermandad de La Resurrección ni a la Virgen del Patrocinio, del Cachorro.

Habrán reparado en alguna ocasión que la titular mariana de la Hermandad de Los Estudiantes es Nuestra Señora de la Angustia y la de la Hermandad de Los Gitanos es Nuestra Señora de las Angustias. Ligero matiz sonoro, muy propio de nuestra habla sevillana, aunque es la advocación de Angustias – Patrona de Granada – la que abunda.

En la Capilla de los Jácome de la Catedral de Sevilla se conserva un lienzo de Roelas con dicha designación.

La Vía Dolorosa, esa calle jerosolimitana que recorrió Jesús con la Cruz a cuestas, es también llamada de la Amargura, teniendo aquí su trasvase en la Calle Feria, que pese a su nombre no mitiga la Amargura de Nuestra Madre pero que para el tiempo como dijo Francisco Javier Segura en su Pregón de 2013:

“Que pare,
Sevilla, que está pasando,
la Amargura por tus calles
”.

Su festividad es el 15 de septiembre aunque la Hermandad de La Amargura lo celebra el 21 de noviembre, fecha de su Coronación Canónica.

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