Familia y Tecnología

El mundo digital se ha instalado en nuestras familias. De esta forma, junto a la televisión, internet y todas sus posibilidades, los videojuegos, o los teléfonos móviles…  ya forman parte de nuestra vida cotidiana. Pero…¿son buenas o malas?

No podemos responder con rotundidad a esta pregunta porque son recursos que nos ofrecen numerosas oportunidades y, a su vez, suponen algunos riesgos. Todo dependerá del uso, o del abuso, que se haga de ellos.

Esta situación se pone especialmente de manifiesto en el consumo adolescente de las pantallas audiovisuales. En este caso, son los padres y las madres quienes deben desempeñar un papel fundamental en la educación de sus hijos sobre el buen uso de estos recursos. Logrando así, que las aprovechen al máximo y minimicen los riesgos que puedan suponer.

Para esto se hace fundamental proponer un esquema que nos ayude a desarrollar lo mejor posible esta importante labor: CONOCER, PROTEGER y EDUCAR.

Es necesario que sepamos de lo que estamos hablando, o, mejor dicho, de lo que hablan nuestros hijos.

Hay “que estar al día”. Eso nos permitirá CONOCER un poco mejor qué es lo que buscan en las redes, qué encuentran, cómo funcionan, etc. Además, de esta forma les estaremos mostrando que nos interesamos por su mundo y lo que les preocupa. Igualmente, mostrar nuestros conocimientos, puede servir de limitación natural al uso que puedan darle a las mismas (“no les puedo engañar tan fácilmente”).

PROTEGER, no es otra cosa que establecer una serie de normas y reglas que les ayuden a desempeñar un uso responsable de estos medios. Este tipo de medidas es bueno aplicarlas desde la infancia:  delimitar el número de horas que pueden dedicar a la televisión y al resto de pantallas. Evitar que dispongan de televisión u ordenador en su habitación, delimitar la edad a la que pueden disponer de teléfono móvil. Definir con claridad normas respecto al tipo de programas de televisión que pueden ver o el tipo de páginas web a las que pueden acceder… son algunas de las normas básicas a establecer.

A la hora de EDUCAR , nos referimos a la necesidad de llenar estas normas de contenido. Que entiendan la importancia de las mismas y sean capaces de desarrollar un criterio sobre lo que está bien o está mal. Todo ello desde el diálogo continuo que nos permitirá que esta misión, importantísima por lo que nos jugamos, llegue al mejor puerto posible, el de una familia feliz.

 

(Resumen de la conferencia que impartieron Francisco Muriel y Rocío Bando, Subdirectores del COF de Dos Hermanas, el pasado 29 de Noviembre dentro del Ciclo de Formación para las Familias, que está teniendo lugar en el Centro Pastoral Santa Ángela de la Cruz, en Las Cabezas de San Juan)

 

 

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